Juan Carlos Cortés: ‘Las normas de transparencia se cumplen a regañadientes’.

El entrevistado, Juan Carlos Cortés, es el presidente de la Autoridad Nacional del Servicio Civil –Servir-, la entidad del Estado que busca asegurar que personas con capacidades gerenciales acreditadas puedan cubrir los requerimientos de las entidades públicas. Esta entrevista se realizó con la intención de conocer dónde se ubican la transparencia y la participación ciudadana dentro de la visión gerencial que Servir imprime a sus gerentes. Como se sabe, el Perú se ha comprometido hace ya casi cinco años a promover un gobierno abierto mediante planes de acción bianuales, y el diseño e implementación de estos planes aún representan un reto para la gestión pública. “A nivel de transparencia –empieza Cortés- lo que hay es un contexto en donde las normas de transparencia se cumplen a regañadientes”. No obstante, continúa, “vamos avanzando de una situación en donde prima lo que yo creo que el ciudadano quiere hacia una en donde rige lo que realmente el ciudadano quiere en función de sus necesidades”, aunque Cortés reconoce que si bien “es un proceso que no está consolidado ni es mayoritario en la actualidad, estamos en un proceso de cambio de cultura”.

Las preguntas y respuestas se han resumido y ordenado para su adecuación al blog, buscando mantener la integridad del discurso del entrevistado. Que corresponda al lector el ejercicio de la crítica.

Por Javier Casas, abogado especializado en libertades informativas.

¿Los gerentes públicos tienen clara la relevancia de informar a la ciudadanía?

Sí. Aunque dependiendo en qué supuestos se encuentra. Los perfiles son diferentes y, por ejemplo, a un logístico no necesariamente le va a interesar el tema de participación ciudadana. Lo que le va a interesar más es la transparencia, porque su proceso debe contar con un estándar de transparencia aceptable. A aquellas personas que están en la gerencia de promoción del desarrollo, al gerente municipal, o al gerente de salud, etc. sí les va a interesar contactar con los sectores en donde efectivamente trabajan. Entonces, dependiendo del tipo de gerencia, tendrá mayor relevancia la participación ciudadana para conocer sus necesidades o la transparencia, y en otro caso habrá un equilibrio entre ambas.

¿Cuáles son los problemas que enfrenta un gerente que quiere implementar una gestión transparente?

Puedes tener un jefe, un funcionario, que no considere importante la transparencia, y más bien la considere como un problema, y como gerente puedes llegar a tener un conflicto importante con el jefe. Puede ser también que el gerente enfrente una situación en donde la institución tiene ciertos niveles de corrupción que la transparencia podría solucionar. Y por el lado de afuera, dependiendo, hay localidades en donde la transparencia no es un tema de interés social, o en donde tienes proveedores interesados en que las cosas no sean transparentes.

¿La relevancia que un gerente público le da a la transparencia depende del interés que percibe en la ciudadanía?

Sin duda que sí. ¿Pero qué cosa es importante para el gerente en cuanto a transparencia? Es su propia sobrevivencia –digamos- en términos legales. Es decir, la posibilidad de ser transparente significa que un gerente pueda evitar conflictos si se dan controles posteriores a su gestión.

¿El riesgo que enfrenta un gerente, de ser sancionado por implementar una política de transparencia incluso en contra de su jefe, puede disuadirlo de cumplir con su obligación?

En efecto, si estamos hablando de sanciones que están fuera del régimen disciplinario, como por ejemplo, que te envíen a la ‘congeladora’. Eso es visible y sucede, sin ninguna duda. Parte de las competencias que debe tener un gerente es ser capaz de lidiar con su jefe frente a este tipo de problemas. En la relación de jefe con el gerente, este debe tener en cuenta y ser capaz de identificar los componentes políticos para cumplir con su gestión. Un gerente debe reconocer como parte de la gestión, que tiene que lidiar, que tiene que saber decir ‘no’ entendiendo al mismo tiempo los tiempos políticos, y sin ir contra la ley.

¿Servir mide el impacto en los niveles de transparencia de una entidad por el ingreso de un gerente público?

No específicamente los niveles de transparencia. En el proceso de selección de gerentes públicos hay siete competencias que se miden para lograr validar sus capacidades. Una de ellas tiene que ver con su aptitud para el servicio, otra tiene que ver con innovación y mejora continua. Eso está relacionado con la calidad del servicio que se otorga a los ciudadanos. Luego, cuando un gerente es asignado a una dependencia –una asignación voluntaria- cada gerente tiene que alcanzar metas concretas. ¿Alguna tiene que ver con transparencia? No necesariamente. La transparencia es un medio y si una meta tiene que ver con el reconocimiento social de la gestión, entonces sí se incorporan indicadores de transparencia. Pero dentro del ADN de un mejor servicio está ser más transparente.

¿Se mide el trabajo del funcionario responsable de brindar información pública?

No porque ese funcionario por lo general no es un gerente público. Se trata de personas que están o en el área de atención a las personas o en el área legal. Son funcionarios que hacen de bisagra entre quienes piden información y la entidad, y en donde lo principal tiene que ver con el cumplimiento de plazos. Y hay que discutir sobre si eso ha contribuido a mejorar la transparencia de las entidades, porque mi impresión es que no. Como yo lo veo, se trata más bien de que lo que un gerente hace y cómo lo hace, permita que su gestión sea conocida por la ciudadanía. Y allí hay un tema complicado que tiene que ver con la demanda de los ciudadanos. Por ejemplo, todos nuestros instrumentos normativos son pre publicados y mucha gente los baja (hace una copia) pero casi nadie los comenta…

¿Dentro de la formación de un gerente público hay espacio para desarrollar criterios para clasificar información?

Eso está tácitamente establecido cuando se dice que un gerente debe orientarse hacia el servicio de la ciudadanía. De allí que esté poco desarrollado en el país el tema de la rendición de cuentas, en donde el Estado ha privilegiado los anuarios que se demoran en salir y son de todo calibre sin necesariamente abocarse a lo importante. Lo comento porque creo a veces que esta distinción académica entre participación ciudadana y transparencia no existe,  que es en realidad una cosa conjunta. Por ejemplo nosotros tenemos un grupo importante de gerentes públicos en el INPE, no tanto en las cárceles. Y creo que hay una gestión mejor. Se ha trabajado la licencia social para construir cárceles. Se trata de una buena práctica que es compartida como ejemplo con otros funcionarios públicos.

¿En la visión de Servir donde se ubica la participación ciudadana?  

No está planteada como tal, pero sí hay una visión que resalta la necesidad de informar y de responder a las necesidades de la sociedad. Por ejemplo, tenemos el tránsito de los servidores hacia el nuevo régimen y el tránsito de las entidades que significa mapeo de puestos y mapeo de procesos. Esto lleva a una suerte de plan de acción de la institución para mejorar el servicio a los ciudadanos. Ese documento se va a publicar para recibir opiniones de los ciudadanos. Se trabaja con metas y se evalúa si se han alcanzado o no. Hay casos interesantes. Por ejemplo en la región San Martín, un gerente logró cambios muy importantes en el servicio de salud.

A parte, pero vinculado, está el rol de los medios de comunicación que establecen una conexión con el ciudadano. Y esto viene a propósito de que en varias ocasiones los medios de comunicación han servido para desacreditar a los gerentes públicos atacando sus decisiones o las prioridades de inversión establecidas.

Entonces volvemos al tema de las capacidades de los gerentes públicos y las herramientas que tienen para lidiar con situaciones difíciles y hasta adversas.

Servir monitorea la gestión de los gerentes, y si necesitan ‘coaching’, se los brindamos. Los conectamos con buenas prácticas que les pueden ser útiles. Los ayudamos a que tengan una mejor lectura política de las cosas. Reconocemos que es un soporte no suficiente y hemos tenido problemas para lidiar, por ejemplo, con casos de corrupción. Pero yo diría que la gran mayoría de los gerentes públicos está lidiando con situaciones adversas. El fracaso de nuestra propuesta es cuando no hemos podido mantener al gerente público en el cargo.

¿Cuáles son las áreas en donde Servir considera que los gerentes públicos deben implementar la transparencia con prioridad?

Depende de cada entidad, pero en general en todo lo que es la logística porque allí la transparencia sirve para atacar la corrupción. Otro tema fundamental es la transparencia de los procesos de selección de personal.

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