Información Pública ¿y amigable? La accesibilidad como característica fundamental de la información pública

 Por Aníbal Rodríguez Salazar                                                                                                Bachiller en Derecho de la PUCP

El Estadio Nacional, el Metropolitano, el Tren Eléctrico, el Teatro Municipal, el Paseo de las Aguas, los Colegios Emblemáticos, nuevos locales de Ministerios, las nuevas vías expresas, etc. Obras públicas de gran envergadura, las cuales han requerido de la elaboración de estudios técnicos, estimaciones financieras, discusiones acerca de su utilidad, presupuestos, cronogramas de ejecución, y un largo etcétera de información altamente especializada que la administración pública necesita. Toda esta información ha de ser pública, de acuerdo a jurisprudencia de nuestro Tribunal Constitucional (TC), el cual ha reconocido el principio de máxima divulgación, desarrollado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Sin duda la información contenida en dichos documentos es valiosa, útil y necesaria. No obstante, habría que preguntarse ¿para quién es útil y valiosa realmente? ¿Quién está capacitado para entender e interpretar ese lenguaje técnico? ¿Cumple dicha información con servir al ciudadano para la fiscalización de las autoridades?

En múltiples sentencias, el TC ha consagrado el derecho al acceso a la información pública no sólo como un derecho de dimensión individual, sino también como de dimensión colectiva que permite a la ciudadanía supervisar y fiscalizar a la administración pública, exigiendo que se rindan cuentas a través de la información presentada.

El TC añade en la sentencia Nº 3864-2010-PHD/TC, que la información solicitada debe ser cierta, completa y clara, además de actual, es decir que el solicitante debe delimitar con precisión la información que requiere, lo cual genera una especie de paradoja, debido a que, muchas veces el ciudadano común que no tiene conocimientos especializados en ingeniería, estadística o derecho, por ejemplo, desconoce qué tipo de información le puede ser útil, o qué tipo de información debe producirse sobre cierta obra pública.

Para resolver la mencionada “paradoja”, el TC ha desarrollado una importante jurisprudencia (00566-2010-PHD/TC00565-2010-PHD/TC06070-2009-PHD/TC) en la cual recoge los criterios propuestos por el Instituto del Banco Mundial al trabajar los índices de gobernabilidad. De tal manera, respecto de la información pública, se identifican 4 componentes fundamentales: accesibilidad, relevancia, calidad y confiabilidad. La accesibilidad implica que la información debe ser ofrecida de una forma “amigable”, lo que obliga a las autoridades a adaptar la información para que esta pueda ser entendida por “un ciudadano con educación básica”, para lo cual se pueden crear índices de búsquedas, archivos simplificados, formatos amigables, etc. En ese sentido, el TC motiva a la administración pública a “democratizar” la información, haciéndola accesible a la mayor cantidad posible de gente, mediante su simplificación, lo cual no implica que pierda su calidad o valor.

Por lo tanto, una práctica que debería generalizarse en toda entidad que posea o produzca información pública, consistiría en la elaboración de resúmenes didácticos que contengan los datos más importantes de la obra o actividad a ejecutar, sin dejar de incluir referencias a la información técnica o especializada que exista sobre la misma, a la cual, sin duda, también se debe poder acceder. De esta manera, no sólo se estaría cumpliendo con democratizar y hacer amigable la información, sino que también se crean condiciones para que los ciudadanos, teniendo un primer acercamiento a la obra o actividad pública mediante esta información accesible y simplificada, puedan luego ahondar en la materia, mediante solicitudes de acceso más precisas y mejor delimitadas, respecto de la información más técnica y especializada disponible, tal como lo exige el TC.

Todo ello, finalmente, contribuye a fortalecer el rol fiscalizador de la ciudadanía respecto de la administración pública, brindándole herramientas útiles y poniendo al ciudadano en mejores condiciones para cumplir ese derecho, haciendo efectiva la dimensión colectiva del derecho de acceso a la información.

Anuncios

¿Desea comentar este documento?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s